El Domingo de Ramos es una celebración cristiana que señala el principio oficial de la Semana Santa. Se conmemora la entrada de Jesús de Nazaret en Jerusalén, montado en un burro y recibido por una multitud de gente con ramos de palmas y olivas en las manos, aclamándolo como el Mesías.

Este día hay procesiones en toda España, donde los sacerdotes van delante con ramos en las manos, a veces al lado de una escultura religiosa de Jesús. Detrás siguen los fieles, también con ramitas de palma u olivo, que después guardan en sus hogares junto a una cruz o un cuadro religioso.

Estos ramos bendecidos se conservan hasta el año próximo, se queman el primer día de la Cuaresma y las cenizas se utilizan durante la misa de Miércoles de Cenizas.

Aparte de esta tradición puramente religiosa, existe otra que dice que el día del Domingo de Ramos hay que estrenar alguna prenda de ropa, y de ahí el dicho "Domingo de Ramos, quien no estrena no tiene manos".